El mundo ruge en un profundo abismo y nadie oye. Todos caminan suspendidos en sus nubes que son mentiras, que son reproches. Su ombligo buscan, su ombligo besan, su ombligo adornan. ¡Qué cruel la vida! El venerado no aporta nada, solo bloquea. No ve adelante, y se golpea, y se golpea… con las paredes, con …









